patadegallo en la revista MADRIZ

COWORKING PARA PEQUEÑOS NEGOCIOS

EN MEDIO DE UN MONTÓN DE EMPRESAS QUE CIERRAN, GERMINAN PROYECTOS DE ALMAS JÓVENES Y EMPRENDEDORAS QUE DAN SUS FRUTOS EN LOS CENTROS DE TRABAJO COMPARTIDO. POR ILDA MOSQUERA.

Coworking, esa palabra que queda muy cool y evita que diseñadores, programadores informáticos, arquitectos y periodistas tengan que utilizar conceptos tan off como oficina.Los rincones de trabajo compartido están de moda. Son locales en los que varios profesionales de distintos ramos comparten espacio y donde pueden surgir sinergias entre diferentes disciplinas. Es parecido a los viveros, pero sin una institución detrás que los sustente ni un nombre de criadero de marisco. Son el presente y el futuro a corto plazo, la fórmula economic class que permite a profesionales independientes compartir una misma oficina y así establecer colaboraciones, hacer networking y desarrollar proyectos de manera conjunta. La fórmula del coworking se afianza en las urbes como la opción cieneurista a la que se agarran cual clavo ardiendo los jóvenes emprendedores.

Un ejemplo es Patadegallo, una agencia de comunicación de moda de la Gran Vía Madrileña. Siguiendo aquello de si Mahoma no va a la montaña, la montaña irá a Mahoma, María Osma y Alba Mira decidieron crear el trabajo al que el mundo laboral no les daba la posibilidad de acceder. La idea tuvo un mes de gestación y el proyecto cortó el cordón umbilical hace poco más de quince días sin más sangre que una inversión mileurista. Las dos arterias de Patadegallo definen a la empresa como una agencia para todos los bolsillos y aseguran que no van a dejar fuera a quien esté empezando en el mundo de la moda. Seguidoras del boom de los espacios compartidos, están encantadas de trabajar en un coworking y ven la opción de bajo coste como una oportunidad para conocer gente de profesiones relacionadas. La agencia con nombre de estampado comparte techo con unos diseñadores de páginas web de moda. Ambas empresas están coqueteando para que en un futuro el proyecto de Osma y Mira pueda llevar las redes sociales de las páginas que se fabrican unas mesas más allá.

Poco a poco el coworking se está convirtiendo en el San Pedro de los emprendedores. Una entrada al mundo laboral y la forma de entrenzar talentos en una nueva rutina de trabajo en la que los nóveles se agrupan para sobrevivir y crear otra vida empresarial. Quién sabe si la unión de peces pequeños puede convertir en vegetarianos a los grandes vertebrados acuáticos y, con pocos centímetros, elevarse al cielo.